Los cachorros y perros jóvenes necesitan algo resistente para morder y desarrollar los dientes. Masticar objetos colabora con la caída normal de los dientes de leche permitiendo el crecimiento de los dientes permanentes, ayuda a que éstos atraviesen las encías, asegurando el desarrollo normal de la mandíbula y fijando sólidamente los dientes definitivos. En los perros adultos ayuda a masajear las encías, limpiar los dientes, ejercitar la mandíbula y descargar tensiones. Si el perro dispone de algo adecuado para morder se evitara que destroce cosas. Los elementos más indicados y seguros para masticar son los huesos de cuero natural, de nylon, goma, sogas; acordes a la edad y tamaño del animal.

Con la edad comienza a depositarse sarro entre los dientes y línea de la encía que produce irritación e infecciones que deterioran el esmalte de los dientes. Las placas de sarro provocan mal aliento, perdida de piezas dentales, babeo, pérdida del apetito por dolor al comer. En casos graves las toxinas bacterianas pasan a circulación y provocan daños permanentes en corazón y riñón.

Consulte periódicamente a su veterinario sobre los cuidados y tratamientos más adecuados para la salud bucal de su mascota.