La iguana verde o iguana común (nombre científico Iguana iguana) es una de las especies más grandes de lagartos. Se ha vuelto una elección muy común entre quienes desean mascotas exóticas, ya que se acostumbran al trato y son muy atractivas. Pero las iguanas necesitan cuidados especiales, como su alimentación y alojamiento. Llegan a vivir entre 10 y 20 años si se las cuida adecuadamente. Pueden llegar a medir hasta 2 metros de longitud con cola incluída, de los que aproximadamente 80 cm son del cuerpo y pueden llegar a pesar entre 4 kg y 8 kg.

Alojamiento

Realmente no hay reglas estrictas referentes al alojamiento de las iguanas, pero hay algunas cosas que hay que tener en cuenta. La jaula en la que se mantiene al animal o a otros reptiles suele llamarse terrario. Este tiene que ser de tamaño suficiente y ha de estar provisto de los sistemas de apoyo a la vida necesarios (calefacción, iluminación, control de humedad, ventilación, etc.). Sus formas son variadas, y es bueno tener un terrario bien decorado para que sea presentable a la vista y cómodo para nuestra iguana. Los terrarios necesitan varios accesorios tanto funcionales como decorativos. Hay variados tipos de cubiertas para el suelo, pero la más esencial es la grava, se recomienda no usar arena porque sus granitos podrían introducirse en las escamas del reptil. Las piedras pueden ser de gran variedad de colores, no sólo sirven de decoración sino también para que el animal se pueda asolear, hacer ejercicio y mantener sus garras a una medida determinada. Los troncos y las ramas son muy importantes para las iguanas trepadoras, como las iguanas verdes; toda la madera que se ponga en el terrario tiene que ser lavada y bien cepillada para evitar enfermedades en el animal. Las plantas vivas dan un toque estético, pero a veces no logran sobrevivir por el ambiente en que se encuentran, por lo que pueden ser sustituídas por plantas artificiales.

La calefacción es vital. La iguana es un reptil, los reptiles tienen sangre fría, y deben ser mantenidos a temperaturas entre 28 y 35 °C, reduciéndose de 18 a 22 °C por la noche. Hay diversos sistemas de calefacción, pero el más utilizado es el de la piedra eléctrica, que mantiene estas temperaturas.

La iluminación es otro de los factores importantes. La luz solar o un buen sustituto son primordiales en la vida de la iguana para poder mantener su estado de salud. Los rayos UV son fundamentales porque ayudan a estimular la producción de vitaminas D3 en la piel. Hay que dejar que las iguanas reciban luz solar natural sin filtrar para evitar enfermedades. Las iguanas necesitan que la atmósfera sea moderadamente húmeda, y la mayoría de los calefactores tienden a secar el ambiente. Por esto, la humedad debe ser agregada al terrario; una forma muy común de hacerlo es rociando agua varias veces al día. La ventilación debe ser la justa, no se debe tener un terrario totalmente destapado pero tampoco completamente cubierto.

AlimentaciónEsta es otra parte muy importante para la vida de tu iguana, si sigues estos pasos crecerá fuerte y sana. Esta es una guía, ya que en lo que a la ingesta refiere, se innova y evalúa constantemente a medida que más se sabe de estos animales.

En lo posible NO LES OFREZCAS brócoli, espinaca, coliflor ni cualquier otro vegetal que tenga altos niveles de ácido oxálico. Este ácido, al unirse o fusionarse con el calcio produce químicamente una sustancia llamada oxalato de calcio que no es lo que nuestra iguana necesita ya que esta sustancia deja de ser calcio, y en consecuencia pierde sus propiedades lo que deriva inevitablemente en una MBD. NO se les debe dar lechuga o repollo; en grandes cantidades junto a las anteriores causarían hipotiroidismo por su elevado contenido de fósforo. Tampoco cosas picantes o ácidas como pimientos, ajo o cebolla. Todo lo que sea alimento de origen animal está PROHIBIDO. Nada de alimentos balanceados para otros animales, gusanos, pollo, huevos, etc. Si bien un tenebrio o sofoba no generará problemas, tampoco es bueno que lo coman, por lo tanto no hay necesidad de ofrecérselos. La alfalfa es una muy buena fuente de proteínas apta para iguanas en cautiverio.

Debemos ser conscientes de que al estar en cautiverio, estos animales dependen completamente de nuestras elecciones para su alimentación, y se acostumbrarán a comer todo lo que les ofrezcamos. Por eso la responsabilidad es nuestra. Cabe aclarar que un estudio del NIAD observó la longevidad de iguanas basadas en su alimentación; una iguana alimentada exclusivamente a base de vegetales vivió aproximadamente 20 años, mientras que la alimentada con vegetales y gusanos, lombrices, carne bovina y huevos (entre otras cosas) vivió 8 años.

Lo que sí debes darle son hojas de remolacha, achicoria, escarola, hojas de zanahoria, perejil, acelga, chauchas finas, cilantro, berro, apio, hojas de mostaza, amaranto y una planta silvestre llamada diente de león. Hasta aquí lo más importante en cuanto a calcio se refiere. Lo ideal es ir variando y combinando su alimentación. Para completar la dieta podemos agregar zanahoria (que contiene altos niveles de ácido oxálico por lo que es preferible una o dos veces por semana), zapallo, zucchini y calabaza (con poco ácido oxálico).

Por último, pero no menos importante, la alfalfa. La alfalfa es el elemento que aporta proteínas y fibra que las iguanas necesitan para crecer, desarrollar musculatura y fortalecer sus huesos. Lo idea es no darles brotes ya que no son tan nutritivos como la hoja madura. Si es fresca mucho mejor. De una u otra manera, debemos conseguirla ya que es de vital importancia en la dieta de nuestras iguanas. Podemos cultivarla nosotros mismos en una huerta, jardín o maceta para contar siempre con alfalfa fresca. También puede conseguirse “pellets” de alfalfa que generalmente se le da a conejos y se consiguen en cualquier lado (forrajerías, tiendas para mascotas, etc.). Los pellets son bolitas de alfalfa madura seca. Para las iguanas es recomendable colocar los pellets 10 minutos en agua para que se humedezcan y estén mojados, para evitar problemas en el aparato digestivo de nuestro animal.

Se puede complementar la dieta con nabos, rabanitos, remolacha, espárragos, pepinos, frutas altas en calcio como higos, papayas, mangos y frambuesas, como también manzana, uvas, kiwi, melón, sandía, pera, ciruela, bananas, etc. Como verás, hay gran variedad de alimentos aceptables, pero estos últimos son sólo un complemento, como para variar su alimentación y no ser repetitivos, ya que los más importantes los nombramos anteriormente.

Suplementos

Calcio y demás minerales. Se consiguen suplementos de calcio para reptiles en acuarios o veterinarias. Son más que aconsejables y recomendables; son necesarios. Se mezclan con la comida unas 4 veces por semana. Debe ser mezclado bien con sus frutas y verduras para que la iguana no la evite y nos aseguremos de su ingesta. Pero no sólo alcanza con la alimentación; los tubos de rayos UV o el sol son los más influyentes en el desarrollo del calcio.

Una idea muy práctica y útil es la de hacer una gran ensalada que contenga varios alimentos mezclados para darle mejor sabor a su comida y variar los aportes. Las frutas no deben componer más del 10% de la dieta, el 90% restante debe estar conformado por vegetales ricos en calcio y alfalfa. Esta ensalada puede ser guardada en un tupper o recipiente en la heladera, pero cuidado con darle el alimento muy frío a nuestras iguanas ya que no resultará agradable.

*Comentarios: que la iguana crezca no significa que lo haga correctamente. Esto quiere decir, que la rapidez en su crecimiento no es necesariamente resultado de una dieta balanceada, por el contrario, suele darse a base de proteínas y grasas. Lo importante es que desarrollen huesos fuertes gracias al calcio y vitamina D3. Es más una dieta alta en proteínas y baja en calcio lo que hará que crezcan rápido pero débiles, generando grandes posibilidades de contraer MBD o EMO, quebrarse, fracturarse, etc.